El mito de los 21 días para formar un hábito

 

Hola hola!

Hoy es un día raro en el mundo, las redes sociales se murieron. Parece que Mark Zuckerberg, va a terminar trabajando en Herbalife a este paso.

De lo que vamos a hablar hoy va por otro lado. Hablaremos de los famosos 21 días para formar un hábito.

Toda esta vaina empezó con un cirujano plástico llamado Maxwell Maltz. El tipo era cirujano plástico y todo bien. La cosa es que se empezó a percatar que para muchos de sus pacientes, familiarizarse con los cambios que había en el espejo tomaban más o menos tres semanas.

Antes de ese tiempo, solía sentirse raro lo que veían frente al espejo.

Y Maxwell, como era un tipo listo, comenzó a mirar esta coincidencia en otros lugares.

Gente que volvía de la guerra sin un brazo o una pierna, al parecer, también necesitaban más o menos 3 semanas para dejar de intentar utilizar una extremidad que ya no tenían.

Según Maltz, la gente al cambiarse de casa también requiere de más o menos 3 semanas para acostumbrarse a su nuevo lugar.


Ahora, tú tienes que estar preguntándote si esto es cierto o no. Si a ti te ha pasado o no.

A mí esto se me hace un poco extraño. Hay cosas a las que te acostumbras de inmediato y otras a las que ni por más años que pasen, no terminas de acostumbrarte.


Los estudios.

Cada cierto tiempo, una serie de estudios nos van poniendo la cosa más difícil sobre el hecho de crear nuevos hábitos.

Que no son 21 días, sino 30 días.

No no, que son 66 días exactos para que tu cerebro se acostumbre.

Luego que no, que 90 días.

La cosa se va complicando porque si cuesta hacer ejercicios 21 días seguidos con la esperanza de que se me haga automático al día 22…

ni hablemos de tener que hacer ese esfuerzo 90 días con la esperanza que el día 91, haga ejercicio sin pensar.

No va para ningún lado esto de los días.


Mi opinión súper sesgada de contar días para formar hábitos

He probado la idea de contar días hasta esperar la anhelada automatización de mi cerebro.

Ejercicio por 21 días.
Leer por 21 días.
Dormir a cierta hora por 21 días.

Es más, lo conté antes, durante más de 6 meses en la pandemia dejé de tomar café en una famosa cafetería, cuando volví a salir, volví a tomar café igual que antes.

Ya no lo hago, pero no fue gracias a contar días.

Cuando cuento días, solo puedo pensar en las películas donde los presos cuentas días hasta saber cuándo se terminará la condena.

Si estás contando días lo primero que es evidente es que no estás disfrutando del hábito que quieres incorporar. Estás sufriendo y quieres que llegue el último día para que deje de doler.

Lo siguiente es que el cerebro no funciona como un botón de manual/automático que de repente se activa en automático y ya está. Hábito por siempre.

Los hábitos tienen otros elementos por detrás.


Bien, ahora, quiero parar para decirte que te voy a explicar más de esto pero en un audio.

El audio lo mandaré el día viernes 8 de octubre en el correo. A las 15h30.

Tú lo vas a recibir, sin duda.

Lo que te voy a pedir, es que si consideras que el tema es importante le pidas a otras personas que se registren porque esta semana estaré enviando más correos explicando cosas que se complementarán muy bien con el audio que mandaré el viernes.

En el audio te diré por dónde deberías empezar para crear hábitos que se queden de verdad por mucho mucho tiempo.