Lo que no te cuentan de las afirmaciones positivas

Si hay algo que le da mucha vida a la membresía son las sesiones de los lunes.

 

Anoche tuvimos una conversación bien interesante sobre afirmaciones positivas y merecimiento.

Capaz te interesan estos temas.

 

Anoche hablábamos sobre la Masterclass de este mes, es una clase que va sobre la identidad. Cómo crear una identidad que vaya acorde con tus proyectos.

 

Contestar la pregunta: ¿Quién soy?

 

Si quiero tener dinero no puedo identificarme como pobre o como «malo para los negocios» o como «yo no vendo».

Si quiero relaciones maravillosas no puedo identificarme como «soy intratable», «soy difícil para las relaciones».

Etc, etc…

 

A veces queremos una cosa pero eso no hace match con lo que creemos que somos.

Pensar «Soy malo para el inglés» mientras intentamos aprenderlo es una estrategia muy mala. Te lo digo por experiencia.

 

Bien.

 

Mi propuesta para las alumnas es desarrollar una identidad que coincida con tu meta perooo…

Eso sonaba como afirmaciones positivas y eso hace ruido en algunas cabezas, en la mía también.

¿¿Cómo es que me repito «soy millonario, soy millonario» pero al final del mes tengo que prestar para el neiflis porque ya no me alcanza??

 

 

Claro, para que formes una nueva identidad, una nueva versión de ti necesitas acción.

Tienes que ver una demostración real que te convenza. Si eso no pasa, por dentro sabes que no hay cambio real.

 

Decir soy saludable con una coca cola de 2 litros en la mano no coincide.

Y en este caso la acción convence al pensamiento.

 

Sistemas y hábitos.

Si te comportas como la persona que quieres ser mientras vas desarrollando la nueva identidad, es mucho más viable que pronto te sientas como alguien diferente.

Comportamiento y pensamiento siendo coherentes.

 

Luego hablamos del merecimiento…

Sobre la misma pregunta iba el ¿si fallo es porque creo que no me lo merezco?

Mira, te soy honesto. A pesar de hacer mucho de desarrollo personal, hay muchas ideas con las que no comulgo. Y esta es una.

Yo no sé si me merezca ser millonario. Sé que lo quiero ser y estoy trabajando para ello.

No sé si merezca un amor perfecto. Sé que lo quiero y lo trabajo día a día en mi relación.

Si no lo trabajas y le echas la culpa al merecimiento estás haciendo responsable de tu relación a un ente invisible que no puedes controlar ni cambiar.

Y como no lo puedes ver, ni te preocupa que lo puedas cambiar. O sí te preocupa pero igual no cambia.

 

Es algo como «no encuentro pareja porque creo que no me lo merezco» mientras eres malhumorada, no sabes relacionarte con las personas y no conoces gente nueva.

Es falta de acción.

 

Y esa falta de acción va conectada con la identidad.

«Soy una gran pareja y actúo como una». Entonces casualmente el merecimiento aparece.

«Soy millonario» y capaz todavía ganas el básico pero te comportas como uno. Como uno de verdad.

Entonces vas a ver el dinero crecer porque tomarás acción.

Bien, esto ya se hizo largo.

 

Hay más en la membresía de pago, por ahora puedes suscribirte abajo y recibir más correos.

Xavier